miércoles, 31 de agosto de 2011

Pequeños Einsteins rompedores

¡Mamá! ¡Phineas y Ferb están haciendo los créditos iniciales! Así empieza una de las series más divertidas e interesantes de  Disney Channel.
Son chicos: Inquietos innovadores, creativos, grandes Einsteins, pequeños pero a la vez científicos, amantes de la tecnología, vitalistas, humanistas, atrevidos, activos y con unos valores muy marcados. ¿Qué más se puede pedir?
Pero, ¿qué la hace diferente de las otras series?  Dos cosas que son importantes la creatividad y el ingenio. Para los dos protagonistas "querer es poder" y no tienen ningún límite por ser pequeños, ellos no se cuestionan si un niñ@ puede crear o no. En cada capítulo se crea  algún producto o edificio. Sin embargo, sus ceraciones aparte de ser fantásticas son muy innovadoras, rompedoras y a la vez saben cubrir muy bien las necesidades del mercado.
Muchos de los episodios son criticas sociales....Por ejemplo en uno de los capítulos se "ríen " de las discográficas. Phineas y Ferb crean un grupo de música y componen una canción "tonta y pegadiza" para que todo el mundo la cante. Sin embargo, su moralidad les impide hacer un contrato millonario para una discográfica, ya que ellos han conseguido lo que se proponían (mover masas por un corto espacio de tiempo). En éste capítulo dejan muy claro como se puede manipular fácilmente a las masas y como las discográficas pueden llegar a ser auténticos vampiros. Sólo les importa el dinero,  el éxito y si tienen que explotar a niños lo harán.
Pienso que los guionistas de los Simpsons han hecho un buen trabajo, aunque al principio el proyecto fuera arriesgado. Es interesante hacer un análisis exhaustivo y una observación de estas series infantiles. Ahora me planteo que  si un niñ@ crece con todos estos valores innovadores, ¿No fomentará una visión de futuro diferente? ¿Y la creatividad? ¿Sería adecuado hacer más productos audiovisuales cómo Phineas y Ferb?

martes, 23 de agosto de 2011

Empezando con iOS


Primero de todo saludar a los lectores de este blog, Applicamos, en la que es mi primera entrada. En un principio mi principal tarea será describir el periplo de empezar desde cero a programar una aplicación para (iOS, iPhone en este caso), desde montar XCode hasta finalizar la aplicación, pasando por su publicación, comprar licencia para publicar en App Store y demás. Así que aquí estoy con mi Coca Cola Zero de 2 litros y un paquete de Marlboro a medio terminar.
Decir que yo no tengo conocimiento sobre esto, y que la intención es que la "aventura" la pueda explicar tal cual me encuentre, tanto como empezar con Objective-C hasta lidiar con el contrato de licencia para ejecutar las pruebas en mi móvil. Así que, vamos al lío.
Primero de todo he desempolvado mi "viejo" MacBook blanquito de 2007. Llevo desde hace un par de años desconectado del mundo de Mac (por uso directo, siempre sigo noticias en algún que otro RSS con el bendito Google Reader), así que me llevé una buena alegría al ver que podría instalar Mac OS X Lion me puse a ello vía un pendrive. Va algo justo cuando mueve las historias gráficas, pero por lo demás funciona todo bien.
Tras dejar todo más o menos al gusto (aún queda mucho por hacer, estoy escribiendo esto desde TextEdit), me he puesto a buscar XCode. En su día la descarga se hacía desde la web de Apple Developer, pero ahora los encontraremos de manera mucho más cómoda desde la App Store, así que una vez descargado e instalado (varias horas después de ambas cosas).
El siguiente paso será empezar a leer y ver vídeos sobre como empezar a desarrollar la aplicación, ahora empieza lo difícil.

lunes, 22 de agosto de 2011

El nuevo Applicador de Applicamos

“Después de vender mi alma a una despiadada multinacional, me dedico a perturbar a los funcionarios de la sanidad pública española con la informática”.  Así se presenta el Nuevo invitado en Applicamos. Carlos es estudiante de Ingeniería Informática de Gestión,  estudió un ciclo de  Desarrollo de Aplicaciones Informáticas (DAI para los amigos). Actualmente, trabaja en una multinacional del sector sanitario. Sin embargo, no se conforma con lo que sabe y quiere ir más allá, está trabajando para lanzar al mercado una app.
Carlos es un chico inquieto, sincero, divertido, extrovertido, sensible, es comprometido con el mundo que le envuelve. Una de sus múltiples virtudes es que tiene una gran capacidad para escuchar. También es amante de los videojuegos, de la música retro, de las series, apps, la tierra media y por supuesto Warhammer.
Es un honor tener a Carlos en Applicamos, ya que nos dará su opinión y sus puntos de vista como profesional  en el mundo de la tecnología. Su aportación y sus post verán la luz muy pronto…
Podéis seguirlo en:

martes, 12 de julio de 2011

Somos culpables pero seguimos indignados

¿La televisión influencia nuestras vidas? ¿Puede un formato televisivo hacer cambiar nuestra personalidad y nuestros valores? ¿Hemos de controlar lo qué ven los niñ@s? Una de las cadenas televisivas infantiles que tiene más renombre es Disney Channel. Hace un tiempo que emite unas series que son muy poco educativas para los niñ@s. Por ejemplo: Hannah Montana, Patito Feo, Sonny entre Estrellas, Jonas Borthers, Los Magos de Waverly Place (entre muchos).
Los valores que transmiten en estas series son muy poco apropiadas para ellos, y si me permiten la expresión son bastante decadentes. Por ejemplo el mensaje o los valores de Hannah Montana como chica debes de ser: egoísta, guapa, que los chicos  te deseen y sobre todo ser una super star por encima de todo (porque si no demuestras ser una fracasada). En la serie los hombres la tratan como mujer objeto dentro de un mundo bastante machista.  El lema es: la única manera de ser alguien es pisoteando la cabeza de los demás y estudiar no te hace triunfar.
Otro ejemplo es Patito Feo (producción argentina), es una serie parecida a Betty la Fea pero en versión infantil. Sin embargo, es curioso ver la reacción de los niños ya que la protagonista no es tan querida como la mala de la serie.  Para las niñas es mucho mejor la mala porque es extravagante, divina, guapa y todos los chicos se enamoran solo con verla. Podría decir muchísimos ejemplos más pero, la pregunta es ¿queremos que nuestros hijos tengan estos valores? Algunos críticos las han comparado a Sálvame  (Telecinco), ya que incitan como he dicho antes, al egoísmo, al odio para todas aquellas personas que destacan.
Algunos medios de comunicación también han expresado su  indignación, diciendo que los políticos deberían verlas y  hacer alguna cosa al respecto. Ahora, imaginemos por un momento  que se censuran y que no las vuelven a emitir. Por un lado muchos padres estarán contentos, pero, si nos damos cuenta estamos censurando un contenido audiovisual que por mucho que no nos guste es un contenido más. Por lo tanto, ¿No estamos privando de libertad visual? ¿Sería la mejor manera de solucionar el problema? Pienso que lo ideal sería que los padres vieran la televisión con los niñ@s, aunque muchas veces resulta imposible. No tengo la  solución pero, que estos formatos como mínimo se deberían emitir en otra franja horaria, porque normalmente a partir de las 7.30 que es cuando los niñ@s ven la televisión.
Nos quejamos de que no nos gustan estas series pero al final quien decide somos nosotros mismos. La audiencia es como César pulgar arriba triunfa y abajo se muere. Por lo tanto, nosotros somos quienes permitimos que haya este tipo de formatos, ¿creéis que si nadie lo viera se harían?

martes, 5 de julio de 2011

Suicidio Social en un mundo digital

Las redes sociales se han convertido en el nuevo medio de comunicación que se ha vuelto imprescindible y a la vez necesario para el día a día.
Ahora también son una herramienta de trabajo que si se hace un buen uso de ella, puede llegar a ser muy útil profesionalmente. ¿Por qué triunfan las redes Porque se han convertido en  un sistema fácil y rápido donde puedes intercambiar conocimiento, experiencias y también ampliar tu círculo de amistad.
Sin embargo, hay usuarios que han decidio acabar con su vida digital e ir a Suicide Machine. Es una página web que elimina tus cuentas  fácilmente de todas las redes sociales más generalistas  y para siempre. Así se logra desaparecer del mundo virtual.  De momento se puede decir que dispone de 891 usuarios que han solicitado abandonar el mundo digital. ¿Es una cantidad considerable?
Entiendo que haya gente quiera desvincularse de las redes, ya que también son un arma de doble filo. Pero eso depende del equilibrio de cada uno de los usuarios. Sin embargo, la gente que se desvincula sin darse cuenta también van perteneciendo a un grupo de gente, y a su vez estos vínculos se hacen más estrechos y también forman "una asociación" con un perfil concreto, pero sin ser online.
Continúo pensando que se debería enseñar en las escuelas cómo hacer un buen uso de las redes.
Pero nos debemos preguntar: ¿Dónde está el límite? ¿Cómo podemos ser equilibrados en una sociedad dónde se pide una conexión al  100%?